La Paz, 19 de septiembre de 2026 (DCOM-UMSA).- Con sus trajes de saya y al ritmo de los tambores, la rectora de la Universidad Mayor de San Andrés, María Eugenia García, y el vicerrector Tito Estévez se sumaron a la saya afroboliviana de la Carrera de Turismo durante la XXXVII Entrada Folklórica Universitaria, en homenaje al pueblo afroboliviano, que celebrará este 23 de septiembre sus aportes históricos, sociales y culturales al país.
“Para mí es un honor representar a través de la saya a una cultura que es parte esencial de nuestra identidad boliviana. Nuestros estudiantes reciben una formación integral ligada a la cultura y hoy la defienden también con investigación y valorando aquello que representan. Esta entrada es una forma de transmitir nuestra cultura a las nuevas generaciones”, expresó García.
El Vicerrector destacó también la importancia de la investigación que acompaña a cada danza para mostrar y comprender la enorme diversidad cultural de Bolivia.
Y es que detrás de las coreografías, la música y los trajes que este sábado recorren La Paz hay precisamente investigación. Por ejemplo, las fraternidades que interpretan saya elaboraron monografías sobre su historia y significado cultural. Turismo profundizó en sus saberes para acercarse a sus verdaderos protagonistas; Eco-Saya de Economía incorporó testimonios de pobladores afrobolivianos de Coroico, Chijchipa, Tocaña y Mururata.
En tanto que los Auténticos Afrovetecos, de Medicina Veterinaria y Zootecnia, estudiaron su paso entre generaciones; y la saya de Electricidad Industrial abordó su vínculo con la resistencia frente a la discriminación y la reconstrucción de la memoria.
Los trabajos recuerdan además que la historia de la saya está profundamente vinculada a los Yungas paceños, reconocidos como su cuna y lugar de origen. Este sábado, esa historia volvió a las calles y, entre tambores, aplausos y muestras de cariño del público, tuvo también a la Rectora y al Vicerrector compartiendo sus pasos junto a los jóvenes. Una imagen que resume el espíritu de la Entrada de la UMSA, donde las nuevas generaciones bailan y aprenden a defender la diversidad cultural de Bolivia.









